Mi agenda y yo

Mayra Gabriel


No sé usted, pero yo soy de las que año con año añoro recibir mi agenda. Llevo años, pero cuando le digo años, son años, ¿qué le gusta?, desde 1983 empecé a llevar un orden por escrito en un diseño de agendas, y en 1997 seguí anotando mis pendientes en la agenda que recibo del Banco Industrial. Me encanta el tamaño y el diseño que tiene, y con lo que me gusta escribir y anotar todo, me queda superbien. Unos podrán decir que es mi diario, puede ser, quién sabe. La cosa es que yo todo lo escribo para ir revisando día a día mis compromisos o pendientes y que no se me olviden las cosas por hacer, reuniones por tener, llamadas por hacer, pagos por hacer, etc. Definitivamente, yo sigo llevando mi orden en papel y no, como muchos, más tecnológicos, en el celular.

En el escrito anterior le expresaba lo importante de escribir las ilusiones, sueños y todo eso que desea realizar y llevar a cabo. El solo hecho de planificar y anotar, ya toma más fuerza y es bueno que pueda revisar y analizar sus metas u objetivos cada día, cada semana o a fin de mes, para saber qué sí cumplió o qué seguirá arrastrando para el mes siguiente.

A mí, en lo personal, me gusta anotar mis objetivos de todo tipo, a corto y largo plazo. Al final de mes, escribo lo que quiero hacer durante ese mes y así poder empujarme y darme upa yo misma. La emoción de mi compromiso conmigo misma es solo mía, nadie más me la puede dar. Algunas cosas las anoto en los meses siguientes y así tengo también claro por dónde van mis compromisos. Me sirve miles apuntar y poder revisar lo que quiero lograr. Orden administrativo, instrucciones de vida, ejemplo recibido de mis papás, quién sabe, pero escribir y darle seguimiento a lo pendiente, para mí, es muy importante. La dejadez de las personas me parece de mucha irresponsabilidad y, sobre todo, cuando va acompañada de muchas excusas para justificar lo que no se hizo. ¿Le suena conocido esto último?

Le ha pasado que alguien le ofrece hacer algo o llevarle algo y el tiempo pasa y se le olvida que no se lo llevaron, o que usted no llevó lo ofrecido. Recordar las fechas de cumpleaños es otro punto importante que anoto en mis agendas. Hace muchos años, allá por el año 2001 cuando tenía Imprenta Nisfessa, hice un libro que lo titulé “Libro de cumpleaños y aniversarios”, muy tierra el diseño con papel reciclado y con fechas, pero sin año, o sea, 20 de enero siempre es 20 de enero y no jueves o viernes, por ejemplo. Entonces, mes a mes, de ese libro, anoto en mi agenda todos los cumpleaños de mis familiares, amigos o conocidos y trato de ponerme en contacto con cada uno para su fecha especial. Por supuesto, llamo, y si no consigo a la persona, o le dejo un mensaje de voz o le escribo, pero trato de hablar y oír a la persona festejada en su día. ¿Y, para usted, eso es importante o deja pasar los días especiales de alguien más?

Oí decir a Walter Riso que “la personalidad de alguien es el conjunto de valores”, y considero que llevar un orden en todo lo que se quiere hacer y cumplir, principalmente con uno mismo y con los demás, es como la puntualidad, no puede fallar, ni atrasarse. Porque el que es puntual, es puntual y punto. Es como el que no entiende que el NO ES NO y punto. Por eso dicen, lo ofrecido es deuda, la puntualidad es un gran valor de hacer bien las cosas y cumplir con lo que se ha ofrecido, o cumplir con uno mismo y con lo que quiero terminar. Lo bueno no se deja a medias. Si no me siento, hago un alto y ordeno mis pensamientos para luego plasmarlos y ejecutar mis planes, será muy complicado tener un orden y llevar a cabo todo eso que tengo en mis pensamientos por ejecutar, así que, a cumplir de forma ordenada todo eso por desarrollar.-

4 visualizaciones

Entradas Recientes

Ver todo